Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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domingo, 22 de octubre de 2017

MISA POR LA PROPAGACIÓN DE LA FE

Misa concedida por el Papa Gregorio XVI el 21 de Agosto de 1841 a las Misiones de Propaganda Fide, y extendida a toda la Iglesia por Pío XI para el penúltimo Domingo de Octubre, mediante instrucción del 14 de Abril de 1926.

MISSA PRO FIDEI PROPAGATIONE
 
Introitus. Ps. 66, 2-3. Deus misereátur nostri, et benedícat nobis: illúminet vultum suum super nos, et misereátur nostri: ut cognoscámus in terra viam tuam, in ómnibus géntibus salutáre tuum. (T. P. Allelúja, allelúja.) Ps. ibid., 4. Confiteántur tibi pópuli, Deus: confiteántur tibi pópuli omnes. ℣. Glória Patri.

In Missis votivis, non dicitur Glória in excélsis.
 
ORATIO
Deus, qui omnes hómines vis salvos fíeri et ad agnitiónem veritátis veníre: mitte, quǽsumus, operários in messem tuam, et da eis cum omni fidúcia loqui verbum tuum; ut sermo tuus currat et clarificétur, et omnes gentes cognóscant te solum Deum verum, et quem misísti Jesum Christum, Fílium tuum, Dóminum nostrum: Qui tecum vivit.
 
Léctio libri Sapiéntiæ.
Eccli. 36, 1-10 et 17-19.
  
Miserére nostri, Deus ómnium, et réspice nos, et osténde nobis lucem miseratiónum tuárum: et immítte timórem tuum super gentes, quæ non exquisiérunt te, ut cognóscant, quia non est Deus nisi tu, et enárrent magnália tua. Álleva manum tuam super gentes aliénas, ut vídeant poténtiam tuam. Sicut enim in conspéctu eórum sanctificátus es in nobis, sic in conspéctu nostro magnificáberis in eis, ut cognóscant te, sicut et nos cognóvimus, quóniam non est Deus præter te, Dómine. Ínnova signa et immúta mirabília. Glorífica manum et bráchium dextrum. Excita furórem et effúnde iram. Tolle adversárium et afflíge inimícum. Festína tempus et meménto finis, ut enárrent mirabília tua. Da testimónium his, qui ab inítio creatúræ tuæ sunt, et súscita prædicatiónes, quas locúti sunt in nómine tuo prophétæ prióres. Da mercédem sustinéntibus te, ut prophétæ tui fidéles inveniántur: et exáudi oratiónes servórum tuórum, secúndum benedictiónem Áaron de pópulo tuo, et dírige nos in viam justítiæ, et sciant omnes, qui hábitant terram, quia tu es Deus conspéctor sæculórum.
 
Graduale. Ps. 66, 6-8. Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi pópuli omnes: terra dedit fructum suum.
℣. Benedícat nos Deus, Deus noster, benedícat nos Deus: et métuant eum omnes fines terræ.
  
Allelúja, allelúja. ℣. Ps. 99, 1. Jubiláte Deo, omnis terra: servíte Dómino in lætítia: introíte in conspéctu ejus, in exsultatióne. Allelúja.
 
Post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu sequenti, dicitur:
Tractus. Ps. 95, 3-5. Annuntiáte inter gentes glóriam Dómini, in ómnibus pópulis mirabília ejus.
℣. Quóniam magnus Dóminus, et laudábilis nimis: terríbilis est super omnes deos.
℣. Quóniam omnes dii géntium dæmónia: Dóminus autem cœlos fecit.
  
Tempore autem Paschali omittitur Graduale, et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja.
℣. Ps. 99, 1-2. Jubiláte Deo, omnis terra: servíte Dómino in lætítia: introíte in conspéctu ejus, in exsultatióne. Allelúja.
℣. Scitóte quóniam Dóminus ipse est Deus: ipse fecit nos, et non ipsi nos. Allelúja.
 
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Matth. 9, 35-38.
  
In illo témpore: Circuíbat Jesus omnes civitátes et castélla, docens in synagógis eórum, et prǽdicans Evangélium regni, et curans omnem languórem et omnem infirmitátem. Videns autem turbas, misértus est eis: quia erant vexáti, et jacéntes sicut oves non habéntes pastórem. Tunc dicit discípulis suis: Messis quidem multa, operárii autem pauci. Rogáte ergo Dóminum messis, ut mittat operários in messem suam.

In Missis votivis, non dicitur Credo.
   
Offertorium. Ps. 95, 7-9. Afférte Dómino, pátriæ géntium, afférte Dómino glóriam et honórem, afférte Dómino glóriam nómini ejus: tóllite hóstias, et introíte in átria ejus: adoráte Dóminum in átrio sancto ejus. (T. P. Allelúja.)
 
SECRETA
Protéctor noster, áspice, Deus, et réspice in fáciem Christi tui, qui dedit redemptiónem semetípsum pro ómnibus: et fac; ut ab ortu solis usque ad occásum magnificétur nomen tuum in géntibus, ac in omni loco sacrificétur et offerátur nómini tuo oblátio munda. Per eúndem Dóminum.
 
Communio. Ps. 116, 1-2. Laudáte Dóminum, omnes gentes: laudáte eum, omnes pópuli: quóniam confirmáta est super nos misericordia ejus, et véritas Dómini manet in ætérnum. (T. P. Allelúja.)
 
POSTCOMMUNIO
Redemptiónis nostræ múnere vegetáti: quǽsumus, Dómine; ut, hoc perpétuæ salútis auxílio, fides semper vera profíciat. Per Dóminum.
 
Item alia Epistola:
 
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Timótheum.
1. Tim. 2, 1-7.
  
Obsécro primum ómnium fíeri obsecratiónes, orationes, postulatiónes, gratiárum actiónes, pro ómnibus homínibus: pro régibus et ómnibus, qui in sublimitáte sunt, ut quiétam et tranquíllam vitam agámus, in omni pietáte et castitáte; hoc enim bonum est et accéptum coram Salvatóre nostro Deo, qui omnes hómines vult salvos fíeri et ad agnitiónem veritátis veníre. Unus enim Deus, unus et mediátor Dei et hóminum, homo Christus Jesus: qui dedit redemptiónem semetípsum pro ómnibus, testimónium tempóribus suis: in quo pósitus sum ego prædicátor et apóstolus (veritátem dico, non méntior), doctor géntium in fide et veritáte.

sábado, 21 de octubre de 2017

LA PROPAGACIÓN DE LA FE: APUNTE LITÚRGICO TRADICIONAL

 
La propagación del Evangelio, más que una necesidad, constituye una tremenda responsabilidad y un sagrado deber para la Iglesia. Todavía nos resuena en los oídos el eco de las palabras del Apóstol: Væ mihi si non evangelizávero! Y la razón es que la familia Católica, sobre todo por medio de su sagrada Jerarquía, debe continuar en la tierra la misión redentora de Jesucristo. He aquí el motivo por el cual, sobre todo en estos últimos años, el Papa Pío XI ha impreso un impulso más general y vigoroso a la obra misionera; y después de haber organizado en su Palacio Lateranense un museo etnográfico con particular referencia a la evangelización de los infieles, ha dispuesto que en medio de las jornadas para la Propagación de la Fe, de las sagradas funciones, de colectas y conferencias, toda la familia Cristiana se interese en el mantenimiento y el desarrollo de las distintas obras misioneras.
    
Entre las numerosas iniciativas, tiene el primer lugar la Fiesta de la Propagación de la Fe con la Misa especial que se recita en esta ocasión.
   
La antífona del introito deriva del salmo 66 (2-3), que es Mesiánico, y prelude a la universalidad de la Iglesia, la cual comunica a todos los pueblos la gracia de la redención:
«Dios tenga misericordia de nosotros y nos bendiga; haga resplandecer sobre nosotros la luz de su rostro, y nos mire compasivo. Para que conozcamos, ¡oh Señor!, en la tierra tu camino; y todas las naciones tu salvación. Alábente, Dios mío, los pueblos; publiquen todos los pueblos tus alabanzas».
   
Cuando después del pecado el mundo volvió las espaldas a Dios, el Señor se reservó la estirpe de  Abrahán para que fuese custodia de la promesa Mesiánica. Pero cuando en la plenitud de los tiempos el símbolo profético consiguió en Jesucristo la más espléndida realidad, con la función de pregonero del Mesías que vino, cesó también el motivo del privilegio concedido a Israel, y todos los hijos de Dios, sin distinción de naciones o de sociedad, fue admitida a participar en la heredad divina. Este es el magnífico concepto informador de la presente composición litúrgica:
ORACIÓN. «Oh Señor, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen a la luz de la verdad; envía, te rogamos, obreros a tu mies, y haz que anuncien tu Palabra con toda confianza; para que tu Palabra corra y sea glorificada, a fin de que todas las naciones te reconozcan a Ti como el único Dios verdadero, y a quien tú enviaste, Jesucristo tu Hijo nuestro Señor, que vive y reina...».
  
La colecta, como veis, es tomada de varios pasajes escriturales y no acusa por tanto ningún pensamiento original. Queda por tanto resaltado el concepto de los Libros Sacros, de que la vocación misionera es una obra enteramente divina. Es divina en su origen, ya que Dios es el que destina los obreros a la mies; es divina en su causa final, ya que se propone como objetivo glorificar al Señor en la salvación de las almas; es divina en su ejecución, ya que los Sacerdotes regeneran las almas al Señor mediante la predicación de la Palabra divina, que es semilla y germen de la generación sobrenatural.
 
La primera lección (Eccli. XXXVI, 1-10, 17-19) coincide en gran parte con la cuarta del Sábado de las Témporas de Cuaresma, y contiene una espléndida oración por la salvación de Israel. Verdaderamente, el concepto de la hodierna solemnidad es otro. Aquí en cambio se quiere que el Señor levante su mano contra los pueblos perseguidores, a fin de que también ellos, bajo el brazo vengador de Dios reconozcan el poder del Señor de Abrahán: «Acelera los tiempos -se dice a Yahveh- y haz despuntar la hora; da testimonio a la primicia de tus obras, y cumple la profecía pronunciada en tu nombre». En la gracia del Nuevo Testamento, mejor que bajo el martillo de la divina justicia, nosotros rogamos que todos los pueblos encuentren y reconozcan que todos los pueblos encuentren y reconozcan al verdadero Dios por el camino del Amor.
 
El responsorio gradual contiene los versos 6-8 del mismo salmo del introito: «Alábente, ¡oh Dios mío!, los pueblos; publiquen todos los pueblos tus alabanzas; ha dado la tierra su fruto. Bendíganos Dios, el Dios nuestro, bendíganos Dios, y sea temido en todos los términos de la tierra». Dios da su bendición, y mientras la tierra fecunda las plantas y los árboles, el jardín de la Iglesia se embellece incesantemente con nuevas flores del paraíso celeste. Nosotros los sacerdotes y misioneros somos «Dei adjutóres», como había dicho el Apóstol de los Gentiles; porque el agricultor del terreno es único, por el cual está escrito: «et Pater meus agrícola est».
  
El verso aleluyático deriva del salmo 99-1, que en la alborada del día, mientras toda la naturaleza y el universo entero alaban al Criador, invita al fiel israelita a acercarse al  templo para adorar a Yahveh: 
«Aleluya. Moradores todos de la tierra, cantad con júbilo las alabanzas de Dios; servid al Señor con alegría. Venid llenos de alborozo a presentaros ante su acatamiento».
  
Durante el período de la Septuagésima, en lugar del verso aleluyático, el salmo Tracto anuncia la universalidad de la Redención mesiánica. Ahora nosotros, luego de casi veinte siglos de redención, estamos familiarizados con este concepto universalístico del reino de Dios; mas imaginemos un poco cuál no debía ser el estupor y la alegría que probaban las antiquísimas generaciones cristianas, cuando, frente a los hebreos que excluían de los privilegios de la posteridad de Abrahán a cuantos no habían sido circuncidados, en el Evangelio y en la Ley los primeros fieles escuchaban claramente anunciada la vocación de los Gentiles a la Fe: «Predicad entre las naciones su gloria, y sus maravillas en todos los pueblos. Porque grande es Yahveh, y digno de infinita alabanza; terrible sobre todos los dioses. Porque todos los dioses de las naciones son demonios; pero el Señor es el que crió los cielos».

Durante el ciclo pasquale, luego del primer verso aleluyático: «Aleluya. Moradores todos de la tierra, cantad con júbilo las alabanzas de Dios...», se sigue: «Aleluya. Tened entendido que el Señor es el único Dios. Él es el que nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos». Si nosotros somos la obra de sus manos, la Providencia divina vela amorosa sobre nuestra suerte, ya que Dios no abandona, si no a quien primero se retira de Él. «Non enim díligis et déseris» (No le améis y abandonéis), como bien dice San Agustín.

La lección evangélica viene de San Mateo (IX, 35-38). El Divino Maestro recorre infatigable las campiñas y las villas de la Galilea, confirmando su doctrina con numerosos prodigios en favor de los enfermos. Su Divino Corazón sin embargo está oprimido de angustia, ya que ve perecer a tantas almas por fata de quien vaya a su encuentro y les indique los saludables pastos. Se vuelve enseguida a los Apóstoles, y observa que los segadores son muy pocos para la mucha mies, y les ordena luego pedir al Señor enviar al campo nuevos operarios. Trátase de un preciso mandamiento del Divino Maestro; y hoy sobre todo, ofreciendo el Eucarístico Sacrificio por la propaganda misionera, nosotros bien podemos decir: «Præcéptis salutáribus móniti et divína institutióne formáti, audémus dícere: mitte operários in messem tuam». Aquel que nos ha mandado orar por las vocaciones eclesiásticas, se dispone por esto mismo a acoger nuestros votos.
 
La antífona para el ofrecimiento de la Oblación es tomada del salmo 95 (7-9), el cual, como todo este grupo de cantos del IV libro del Salterio, anuncia joyosamente el reino universal mesiánico en el cual deberán entrar todas las naciones: «¡Oh vosotras familias de las naciones!, venid a ofrecer al Señor; venid a ofrecerle honra y gloria. Tributad al Señor la gloria debida a su nombre. Llevad ofrendas, y entrad en sus atrios; adorad al Señor en su santa morada. Conmuévase a su vista toda la tierra». En el antiguo templo jerosolimitano, tras el atrio de los Gentiles se encontraba el patio del pueblo Israelita, en cuyo fondo estaba el Santo, donde solo los Saerdotes podían acceder para ofrecer el incienso vespertino y los otros sacrificios. Para el pueblo, por tanto, el atrio tenía lugar de templo, como generalmente sucedía también entre los Griegos y los Romanos. En la cella estaba solamente el Númen; el ara para los sacrificios encontrábase fuera.
  
La oración secreta de hoy, representa literariamente un centón escritural que no tiene cuenta, ni del Cursus, ni del significado particular de la Secreta, que quiere ser una simple recomendación de la Oblata que se consagrará. No obstante estos defectos literarios, en la oración litúrgica permanece todavía su belleza y eficacia, sobre todo cuando se inspira en la divina Escritura:
SECRETA. «Mira, oh Dios, protector nuestro, y vuelve tu mirada a tu Cristo, el cual se entregó a Sí mismo en rescate por todos; y desde donde sale el sol hasta su ocaso sea glorificado tu Nombre entre los pueblos; para que en todo lugar se sacrifique y ofrezca a Ti una oblación pura. Por Jesucristo nuestro Señor».
También cuando nosotros subimos al altar para ofrecer los Divinos Misterios, le es grato a Dios porque ve en nosotros a su Hijo muy amado, el Pontífice de nuestra fe, en el cual Él encontró sus complacencias. No sólo porque Jesús puede agradar enteramente a Dios; sino también porque quien quiera impetrar gracias y ser grato al Señor debe contemplar el bello rostro de Cristo, esto es, debe esconder en Jesús sus oraciones y sacrificios, y hacer perorar a Él, nuestro abogado, la causa que nos  apremia.
   
Hoy, en el lugar de la antífona para la Comunión, se recita por entero el salmo 116, que es el más breve del Salterio: «Alabad al Señor, naciones todas; pueblos todos, cantad sus alabanzas. Porque su misericordia se ha confirmado sobre nosotros; y la verdad del Señor permanece eternamente».

Ottimamente! Cuando la amistad de los hombres viene a menos, Dios permanece fiel a las almas, que a menudo demasiado tarde aprende a desconfiar un poco más de las pobres creaturas, para confiar mayormente en el Creador, fuerte y saldo en la amistad y en el amor.
 
La oración postcomunión es derivada del Sábado in Albis, y se pide que por la eficacia del Sacramento de Redención, que es por excelencia el Mystérium Fídei, esta sublime virtud extienda cada día más sus rayos y se extienda por toda la tierra.
  
Hay una íntima conexión entre la Eucaristía y la Santa Fe. Cuando un alma acoge en su corazón al Dios que a ella se dona, ésta a su vez se confía a Él. Ahora, este abandono completo en Dios y creer tanto en su sabiduría como en su infinito amor significa el vivir en la Fe, las mismas palabras del profeta Habacuc al cual San Pablo daba tanta importancia: «El justo mío vivirá por la fe, pero si desertare, no será agradable a mi alma».
  
ALFREDO ILDEFONSO Card. SCHUSTER OSB, Liber Sacramentórum, tomo X. Turín, Casa editorial Marietti, 1930, págs. 34-38. -Traducción nuestra-

HACIA LA RECONQUISTA DE AL-ANDÁLUS: ENSEÑANZA ISLÁMICA EN COLEGIOS VALENCIANOS, A PARTIR DE 2018

Noticia tomada de ABC (España).
  
LA GENERALITAT PREVÉ IMPARTIR RELIGIÓN ISLÁMICA EN COLEGIOS VALENCIANOS A PARTIR DEL PRÓXIMO CURSO
El proyecto se aplicaría de forma experimental en centros con «demanda significativa».
  
Imagen de la reunión mantenida este jueves en Valencia
  
Dirigentes de la comunidad islámica han solicitado al Gobierno valenciano el desarrollo del convenio firmado con el Estado español en 1996 para la enseñanza de esa religión en los centros escolares valencianos, «al igual que sucede con otras confesiones religiosas que tienen firmados acuerdos de similares características».
  
En este sentido, han pedido la aplicación y desarrollo de dicho convenio en la Comunitat Valenciana, «como ya sucede en la mayor parte de las comunidades autónomas de España», de acuerdo con fuentes de la Generalitat.
   
En concreto, el delegado del Consell para la Unión Europea y relaciones externas Joan Calabuig, y el secretario autonómico de Educación Miquel Soler, se han reunido con representantes de las comunidades islámicas en la Comunitat Valenciana con el fin de analizar la situación de la enseñanza de la religión islámica en los centros escolares valencianos.
   
La representación de las comunidades islámicas ha estado compuesta por Ihab Fahmy, presidente de las Comunidades Islámicas de la Comunidad Valenciana y miembro de la Junta Directiva de la Comisión Islámica de España; Saied Ratbi, Delegado de la Comisión Islámica de España para la Comunidad Valenciana, y Abdul Yahmour, Presidente de la Comunidad Islámica de Valencia, según detalla la Generalitat valenciana a través de un comunicado.
   
En dicho encuentro, se ha acordado desarrollar contactos de trabajo para su aplicación experimental durante el curso 2018-2019 en alguno de los centros educativos donde exista una parte significativa del alumnado que así lo demande.
  
Además, los representantes de la Generalitat y de las Comunidades Islámicas han acordado continuar los contactos de trabajo para avanzar en el desarrollo concreto del convenio para la enseñanza religiosa islámica en los centros docentes de la Comunitat.
  
COMENTARIO PERSONAL: ¿De manera, pues, que el otrora Reino de Valencia, tras haber sido reconquistado para la Cristiandad por don Rodrigo Díaz de Vivar «el Cid Campeador en 1094» y por Jaime I de Aragón en 1235, ahora los socialistas que tienen la mayoría en la Generalidad pretenden islamizar nuevamente, como están haciendo los separatistas catalanes que apoyan al mismo yihadismo que los atacó en Barcelona días pasados ha?
   
SAN JORGE MÁRTIR, VENCEDOR EN ALCORAZ Y EN EL PUIG, RUEGA POR VALENCIA.

viernes, 20 de octubre de 2017

FALLECIÓ EL PERITO HOMOSEXUAL QUE REDACTÓ LA INFAME DECLARACIÓN CONCILIAR Nostra Ætate

A las 20:00h del día Miércoles 18 de Octubre de 2017, falleció en el hospital St. Mary’s de Montréal (Canadá) el ex-presbítero alemán (nacionalizado canadiense) Gregory -nacido Gerhard- Baum a los 94 años, tras complicaciones ligadas a la deficiencia renal que sufría.
 
Gregory Baum nació en Berlín, hijo del protestante Franz Siegfried Baum y la judía Bettie Meyer (por lo tanto, era judío). Habiéndose convertido al catolicismo en 1947, ingresó a la orden de San Agustín donde fue ordenado en 1954. Participó en el Vaticano II como perito para el cardenal Agustín Bea, redactando el primer borrador de la declaración Nostra Ætate, que reivindicó la tradicionalmente condenada herejía “ecuménica” de que “todas las religiones son iguales” y afirmó que los judíos no debían ser convertidos al cristianismo, sino que ellos podían continuar por su propio camino (empleando el “Holocausto” como justificación para tal despropósito). Además, antes de recibir la dispensa de sus votos, en 1977, se casó con la ex-monja y divorciada Shirley Flynn (con lo cual incurrió en excomunión al igual que su antiguo compatriota y correligionario Martín Lutero, el monje maldito), ello con el fin de encubrir su homosexualidad (como él mismo confesara en su última autobiografía porque de otro modo “reduciría su influencia como teólogo crítico y comprometido con la justicia social, la teología de la liberación y la solidaridad global”).
  
QUE SU ALMA ARDA EN EL INFIERNO POR TODA LA ETERNIDAD.

jueves, 19 de octubre de 2017

LO QUE DEBIÓ SER (Y NO FUE) EL “CONCILIO VATICANO II”

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
  
   
PRÓLOGO DEL TRADUCTOR ITALIANO: Entre los varios institutos religiosos interpelados por la Secretaría de Estado en 1959 para proveer “plataformas teológicas” al “Vaticano II” estuvieron también las universidades pontificias: casi todas estuvieron a la altura, excepto el Pontificio Instituto Bíblico de Roma, ya ampliamente infecto por las “luces” modernistas, y algunos otros. Aquí se sigue nuestra traducción de la intervención del Pontificio Ateneo Antoniano. El ateneo antoniano propone que el “Vaticano II” formule un amplio “sílabo” condenatorio de todos los errores y las herejías del siglo XX. Proponemos la lectura de este fecundo documento a los lectores de Radio Spada (por Piergiorgio Seveso).
“Entre todos los errores que manifiestan aspectos teóricos y prácticos, en la Iglesia de hoy, produce los mayores daños aquella que el mismo Sumo Pontífice Pío XII llamara “la nueva moral”. […] Hay algunos documentos claros del Magisterio Eclesiástico que deben ser tenidos bien presentes, sopesando este nuevo error. […] El Papa Pío XI en la encíclica “Ubi arcáno”, numerales 23 y 24, donde habla del modernismo moral, jurídico y social, afirma: “Si no que los mismos cambios sociales que crearon o aumentaron la necesidad de la dicha cooperación del clero y del laicado, han sin embargo creado peligros nuevos y más graves: son ideas no rectas y sentimientos no sanos… los mismos alumnos del santuario no son inmunes… Muchos son, de hecho, los que creen o dicen tener las doctrinas católicas sobre la autoridad social, sobre el derecho de propiedad, sobre las relaciones entre el capital y el trabajo, sobre los derechos de los obreros, sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado, entre la religión y la patria, entre clase y clase, entre nación y nación, sobre los derechos de la Santa Sede y las prerrogativas del Romano Pontífice y del Episcopado, sobre los derechos sociales de Jesucristo mismo, Creador, Redentor, Señor de los individuos y de los pueblos. Pero después hablan, escriben, y lo que es peor, obran como si no fuesen para seguirse, o no con el rigor antiguo, las doctrinas y las prescripciones solemnemente reclamadas e inculcadas en tantos documentos pontificios”. También Pío XII, en los discursos del 23 de marzo de 1952 y el 18 de abril de 1952 (Acta Apostólicæ Sedis 34, 1952, págs. 270-278, 413-419).
  
También el Santo Oficio en la Instrucción del 2 de febrero de 1956 contra “la ética de la situación”. […] Si miramos con atención las palabras del Sumo Pontífice, podemos describir la “moral nueva” en el siguiente modo: es la tentativa de innovar la moral católica, sea del punto de vista científico, sea del punto de vista de los casos concretos, sea del punto de vista de la pastoral. […] Por cuanto respecta a los principios, la “nueva moral” quiere la independencia del orden moral subjetivo de aquél objetivo. Pretende que en concreto no se dan acciones intrínsecamente malas (para todos y para siempre), que la conciencia individual sea la norma mesurante y no como en realidad es, medida por la moralidad y que no se deba dar la necesaria dependencia a la autoridad de la Iglesia para formarse un juicio sobre las propias acciones. Por cuanto concierne a los casos singulares: puesto que no se darían acciones intrínsecamente malas en concreto, aquellos casos que en la tradición casuística católica han sido definidos como ilícitos, siempre y para todos, pueden tal vez ser lícitos y en algunos casos justificados. Luego se afirma, en base a consideraciones de la propia “conciencia”, la licitud moral del aborto, de la pérdida del la fe católica, del onanismo conyugal, de las relaciones carnales entre los novios, del vicio solitario en los jóvenes… (como dice el Papa Pío XII). En lo respectivo a la pastoral quieren nuevos métodos, casi que la Iglesia había errado por siglos en relación a este problema. Oponen la moral “evangélica” y una moral “de amor” a la moral católica de hoy. Pretenden que no sea lícito exponer los preceptos de la ley divina en forma negativa: si no solo en forma positiva. Algunos incluso pretenden que el sacerdote tenga que considerarse inepto e inidóneo para la cura de almas si no conoce a fondo las ciencias modernas de la psicología y del (autodenominado) psicoanálisis.
  
Orígenes de la “nueva moral”.
Ya Abelardo y su escuela pretendían que la moral dependiese únicamente de la intención del agente y no del objeto. Sería luengo añadir textos: tenemos vastos estudios sobre el argumento. Podemos luego indicar algunos como fuentes remotas y próximas de esta “moral”: los filósofos modernos (kantianos y existencialistas: Immanuel Kant, Søren Kierkegaard, Miguel de Unamuno, Jean-Paul Sartre, Eberhard Grisebach, Edmund Husserl, Max Scheler…; el influjo de los teólogos protestantes Karl Barth, Heinrich Emil Brunner; algunos autores católicos (se nombran solo aquellos ya condenados por el Santo Oficio en el Índice de los libros prohibidos: Ernest Michel, Angelo Hesnard, Marc Oraison).
  
Hay expresiones y manifestaciones de la “moral nueva”: en la vida individual, familiar y social (por ejemplo, el número elevado de católicos que votan por los comunistas, no obstante las prohibiciones del magisterio. Ellos creen poder formar la propia conciencia hacia Dios, independientemente de la voz del Magisterio. Aunque no niegan teóricamente a Dios y la Iglesia, prácticamente siguen los dictámenes de la “moral nueva”). Expresiones conexas con esta “moral nueva” parecen ser las asociaciones que directamente quieren un mundo moralmente mejor pero independientemente del Magisterio de la iglesia: asociaciones indiferentistas e independientes como el Rotary Club, de origen protestante”.
     
Los profesores del Pontificio Ateneo Antoniano continúan, proponiendo una CONDENA precisa de la “moral nueva” y de los que consideran que la enseñanza, también en forma negativa, no sea la enseñanza de Cristo. Añaden luego que es necesaria una fuerte puesta a punto del valor de las Encíclicas y de los Discursos Pontificios: parece aquí esbozada la petición de proceder a la proclamación en sede conciliar, de la infalibilidad del Magisterio ordinario Pontificio (que ya era una verdad teológicamente cierta). Luego de algunas cuestiones menores, respecto a la necesidad de una contínua actualización casuística de los sacerdotes, el Ateneo Antoniano propone un elenco de errores, conexos en diversas formas con la “moral nueva”, que deben condenarse en un nuevo Sýllabus:
  1. El Humanismo ateo o agnóstico;
  2. El Naturalismo (según la “Quánta Cura” y el Sýllabus del Papa Pío IX, las encíclicas “Libértas”, “Inimíca Vis”, “Immortále Dei” del Papa León XIII, “Casti connúbii” y “Divíni íllius Magístri” del Papa Pío XI);
  3. El Racionalismo cognoscitivo y moral;
  4. El Indiferentismo religioso y moral (según la “Mirári Vos” del Papa Gregorio XVI y otros documentos hasta Pío XII);
  5. El Agnosticismo religioso y moral (según, entre otros, la “Quadragésimo anno” del Papa Pío XI);
  6. El Supernaturalismo (según el discurso del Papa Pío XII del 3 de septiembre de 1952);
  7. El Espiritualismo (según el discurso del Papa Pío XII del 11 de septiembre de 1947);
  8. El Americanismo (según la carta del Papa León XIII al cardenal Gibbons);
  9. El Laicismo (según la Encíclica “Quas primas” del Papa Pío XI);
  10. El Existencialismo (según varios discursos del Papa Pío XII);
  11. El Actualismo ético, el Subjetivismo ético y el Modernismo ético;
  12. El Psicologismo (según varios discursos del Papa Pío XII);
  13. El Pedagogismo (según la “Divíni íllius Magístri” del Papa Pío XI);
  14. El Odio Racial (según el espíritu de la “Mit Brennender Sorge” y otros discursos del Papa Pío XI);
  15. El Eugenismo (según la “Casti connúbii” del Papa Pío XI y el discurso del Papa Pío XII del 20 de septiembre de 1949);
  16. El Feminismo;
  17. El Nudismo y las sociedades nudistas;
  18. El Comunismo, el Marxismo y el Colectivismo (aquí el número es demasiado elevado: citemos solamente la «Divíni Redemptóris” del Papa Pío XI);
  19. El Socialismo (según las Encíclicas “Nóscitis et nobíscum” del Papa Pío IX, “Quod apostólici múneris” del Papa León XIII, “Il fermo proposito” de San Pío X, carta “Libénter admódum” de Benedicto XV, etc. etc.);
  20. El Totalitarismo y la Estadolatría absolutista;
  21. El Liberalismo (según el Magisterio de todos los Papas a partir de Pío IX);
  22. El Espiritismo y prácticas relacionadas (según la Encíclica “Suprémæ” del Papa Pío IX);
  23. El Teosofismo (según el decreto del Santo Oficio del 24 de abril de 1917);
  24. El Irenismo moral (según los discursos del Papa Pío XII);
  25. El Falso misticismo (según la Encíclica “Mýstici Córporis” del Papa Pío XII);
  26. El Interiorismo (según los discursos del Papa Pío XII).
  
Como veis, el Pontificio Ateneo Antoniano había hecho su parte, después pasó el tornado roncalliano: quedaron sólo los escombros.

LA CASA-MUSEO “JUAN XXIII” CERRARÁ PORQUE NO TIENE QUIÉN LA CUIDE

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
OTRO SANTO DEL NUEVO ORDEN QUE MUERDE EL POLVO: NI LA IGLESIA CONCILIAR PUEDE MANTENER ABIERTO EL LUGAR DONDE NACIÓ JUAN XXIII BIS.
  
A sólo tres años de su “canonización” en 2014, la casa-museo Ca’ Maitino (en Sotto il Monte, Bérgamo) donde naciera Juan XXIII bis, está desierta por falta de interés.
Las “monjas” Novus Ordo que la cuidaban se han desintegrado porque no tienen nuevas postulantes.
Irónicamente, fue el Concilio Vaticano II convocado por el Papa Juan el que las liquidó, porque el concilio fue en una dirección que no era la proyectada, incluso cuando estaba muriendo de cáncer estomacal.
  
Tan pronto como la iglesia del Nuevo Orden remplazó a la Iglesia Católica el 21 de Noviembre de 1964 como la iglesia “institucional”, el muy cuidadoso proceso de canonización que fue desarrollado por la Iglesia Católica durante un milenio fue hecho trizas. Este proceso requería investigaciones extremadamente detalladas, la designación de un Promotor de la Fe (más conocido como Advocátus Diáboli) para discutir la evidencia contra la canonización, y usualmente siglos de debate. Pero extraoficialmente desde 1963 y oficialmente en 1983, el proceso de canonización fue destruido en una remodelación completa, supuestamente para “modernizarlo”. En cambio, los nuevos procedimientos han invalidado completamente el proceso y lo hicieron un hazmerreir. Para profundizar en la materia, leer el artículo “La Canonización, desde el punto de vista católico tradicional”.
 
En resultas, parece que cualquiera puede convertirse en un santo conciliar -siempre y cuando aprueben el examen de corrección política-. El peor caso fue el del antipapa polaco Wojtyla Katz/Juan Pablo II, quien fue “canonizado” (usamos las comillas porque el proceso conciliar es inválido) el 27 de Abril de 2014, habiendo transcurrido un período ridículamente corto de nueve años desde su muerte (2 de Abril de 2005). Pero, entonces, la industria de viajes en Polonia tenía mucho dinero para gastar como injerto para crear su “santo”, que pudiera entonces reportarles obscenas ganancias por viajar a Polonia. Es un hecho confirmado que la industria de viajes polaca fue la punta de lanza del movimiento “Santo Súbito” para hacer a Wojtyla un non sancto.
  
Wojtyla fue, realmente, un antipapa groseramente anticatólico. Sus escritos estaban llenos de la herejía del Modernismo, herejía denunciada por su predecesor el Papa San Pío X. Participó en casi un centenar de actos sincréticos, esto es, adoración comunal con acatólicos, infieles y paganos, práctica consistentemente condenada como pecado grave por la Iglesia Católica. Fue marcado en la frente por una sacerdotisa de Shiva en Bombay (India) el 2 de Febrero de 1986, tuvo brea untada en su cara por aborígenes paganos en Australia, permitió que el tabernáculo de la Basílica de San Francisco en Asís fuera usada como base para una estatua de Buda, besó el Corán, y mucho más. Sumado a lo anterior, fue el primer antipapa pedófilo en la iglesia del Novus Ordo, porque apoyó abiertamente a prelados y clérigos corruptos, como Bernard Law (arzobispo de Boston) y Marcial Maciel Degollado (fundador de los Legionarios de Cristo), quienes destruyeron las vidas de muchos, muchos niños.
 
Los esfuerzos conciliares para “canonizar” lo herético e inmoral ya comienzan a ser contraproducentes. Roncalli Marzola/Juan XXIII bis, quien convocó el Vaticano II (que con todo había sido proyectado para una finalidad ortodoxa: condenar los errores del siglo XX, conexos a la “Nueva Moral” que había condenado Pío XII, pero se desvió de esa finalidad por directrices del cardenal Montini), fue una vez el mimado de la turba modernista. Él también fue “canonizado” con Wotyla en 2014, pero ya no puede despertar interés ni para mantener abierta su casa natal (hoy museo) Ca’ Maitino en Sotto il Monte (Bérgamo). Había sido mantenida abierta, a duras penas, por un grupo de cuatro “monjas” Novus Ordo, pero la comunidad a la que pertenecían, las Hermanas de los Pobres (que servían y cuidaban a Roncalli en el Vaticano y cuyo fundador, Luigi Maria Palazzolo, fue “beatificado” el 19 de Marzo de 1963 por el propio Roncalli) se ha desintegrado por no recibir postulantes. Irónicamente, fue el propio concilio del Papa Juan el que las liquidó.
 
Verdaderos Católicos, de Dios nadie se burla. Todo el dinero y la propaganda de la Seudoiglesia, con su falsa Misa (sí, incluso la “Forma Extraordinaria” de 1962), con sus falsos sacramentos, su doctrina anticatólica y su moralidad de porqueriza no pueden sostenerla. Incluso ahora está derribándose en torno de la cabeza del tercer antipapa pedófilo, el marxista Francisco Bergoglio.

lunes, 16 de octubre de 2017

LUEGO DE CASI NUEVE SIGLOS, CIERRA EL MONASTERIO CISTERCIENSE ALEMÁN DE HIMMEROD

Traducción de la noticia publicada en DEUTSCHE WELLE
 
Luego de 883 años, está agendado el cierre de un monasterio cisterciense al occidente de Alemania por un bajo número de monjes. Los costes financieros y el exiguo número de monjes condujeron a la decisión.

Abadía de Santa María de Himmerod (Großlittgen, Renania-Palatinado, Alemania)
 
Luego de casi 900 años de su fundación por el abad San Bernardo de Claraval en el año 1134, la abadía cisterciense de Himmerod cerrará pronto sus puertas.
 
La decisión fue tomada por la Congregación de Mehrerau, una asociación mundial de monasterios cistercienses que tiene su sede cerca a Salzburgo, Austria. La abadía está subordinada directamente a la Santa Sede y no es parte de la Archidiócesis de Salzburgo.
 
Altos costes, números en picado
La abadía de Himmerod por poco evitaba la bancarrota hace seis años, pero los altos costes de mantenimiento y el decreciente número de religiosos han hecho imposible mantener abierto el lugar. El abad Johannes G. Müller, que dirige el monasterio, dijo que la carga financiera de operar Himmerod, que actualmente solo tiene seis monjes, llevó a la decisión. La abadía pasará a ser posesión de la Diócesis de Trier, que todavía no ha dicho qué planes tiene para el espacio.
    
El abad dijo que los seis monjes actualmente residentes en Himmerod, que se encuentra en la región alemana de Eifel, tendrán la oportunidad de trasladarse al monasterio que ellos escojan. El destino de los otros trabajadores en el sitio, sin embargo, permanece incierto.
  
Dolorosa decisión
El abad dijo que a pesar de la dolorosa decisión de cerrar el sitio, permanece optimista de que no será simplemente clausurado: “Himmerod seguirá siendo un sitio espiritual. Los muros han retenido esta historia. Os digo: No hay manera de destruir este lugar espiritual, que ha atraído a las personas por siglos. Estoy seguro de que la gente continuará viniendo aquí”.
  
También expresó su esperanza de que la librería abacial, la enfermería de planta y la pesquería, que dejan atrás, continuarán operando en el futuro.
  
La Orden del Císter (O. Cist.) fue fundada en el año 1098 en reacción a lo que se veía como el abandono de la virtud de la humildad por parte del liderato monástico cluniacense de entonces. Sus fundadores (San Roberto de Molesmes, San Alberico y San Esteban Harding) buscaban una vida más simple, y la arquitectura de las abadías de la orden fue renombrada por su elegancia simple. La orden se expandió grandemente bajo San Bernardo de Claraval, difundiéndose a lo largo de Europa y hasta Escandinavia y las Islas Británicas. Esa expansión continuó, a pesar de que la Reforma Protestante marcó un agudo declinar y las revoluciones del siglo XVIII casi hacen que la orden desaparezca por completo.
 
COMENTARIO DE JORGE RONDÓN SANTOS: El cierre de la abadía de Himmerod es un signo más de la crisis vocacional (tanto regular como diocesana) en estos tiempos posconciliares. Y es algo comprensible que esto pase, toda vez que el Vaticano II destruyó de un plumazo la espiritualidad tradicional que tanto destacó en las órdenes religiosas (la Cartuja ha sobrevivido por su aislamiento, aunque de su antigua liturgia casi nada queda). Aparte, los crecientes escándalos de corrupción (moral y económica) que salen en los medios hacen persuadir a muchos de que no vale la pena entregar sus vidas ni comprometerse con una institución tan mundanizada y moribunda como es la iglesia conciliar.
  
En cuanto a la disposición que tendrá el edificio la futura ex-abadía de Himmerod, baste decir parafraseando a San Atanasio el Grande Hagan lo que quieran los prelados conciliares, ya que sin la Fe Católica (que no tienen), los templos no tienen razón de ser.

ERROR DE “TRADUCCIÓN” PROTESTANTE DE LA BIBLIA SALE A LA ATENCIÓN PÚBLICA POR EL PRESIDENTE DONALD TRUMP

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
El capítulo I del Evangelio de San Juan (en el original griego), que es usado en el Último Evangelio en la Iglesia Católica Tradicional.
En un discurso el 13 de Octubre de 2017, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump lo citó en la versión protestante conocida como Nueva Versión Internacional (en inglés NIV)
Infortunadamente, los protestantes lo “tradujeron” erróneamente, como lo admite incluso su propio estudioso bíblico renombrado.
¡Cuán peligroso es apoyarse incondicionalmente a “traducciones” modernas!
Tanto la versión Católica tradicional Douay-Rheims como la versión anglicana del Rey Jacobo lo traducen correctamente al inglés.
 
En su discurso del 13 de Octubre de 2017 al Values Voters Summit (traducible como Encuentro de Votantes por los Valores), una organización de base religiosa, el presidente estadounidense Donald Trump citó un pasaje bíblico muy familiar a tods los Católicos. En la mayoría de los Domingos, los Católicos Tradicionales lo escuchan como parte del Último Evangelio (la “Nueva Misa” suprimió esta parte de la Misa). Es el verso 5 del capítulo I del Evangelio de San Juan, capítulo conocido como el prólogo de dicho Evangelio: “Et lux in ténebris lucet, et ténebræ eam non comprehendérunt” (Traducción de Mons. Felipe Scío de San Miguel: Y esta luz en las tinieblas resplandece, mas las tinieblas no la comprendieron).
 
Infortunadamente, el Presidente citó no del original griego, ni la Vulgáta latina en la cual San Jerónimo tan fielmente vertió el griego original, o incluso la anglicana Versión del Rey Jacobo (KJV), que copia casi literalmente a su antecesora en el inglés, la versión Católica Douay-Rheims. No, el Presidente citó una versión moderna, la Nueva Versión Internacional (en inglés NIV), que es la favorita del evangelicalismo protestante (grupo paraguas que comprende a los protestantes bautistas, pentecostales, neopentecostales y no denominacionales). Esta versión está llena de errores, entre los cuales está la rendición de este verso (Juan 1, 5) como: “Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla”. Aunque la versión protestante NIV se ajusta al punto oratorial del presidente, la traducción protestante es mortalmente errónea en su rendición del significado original.
  
La palabra latina comprehendérunt (de la cual deriva el español “comprehender”), es cercana al significado de su cognado inglés “comprehended”, esto es, entender. La NIV protestante se equivoca al traducir este verbo como extinguir (otras versiones lo hacen como vencer). El verbo griego original, katélaben (κατέλαβεν), no significa extinguir. Uno de los más renombrados estudiosos protestantes de la Biblia, Henry Alford, ya había señalado dicho error en el siglo XIX, diciendo que la acepción extinguir “no es admisible, la palabra nunca importa esta acepción ...y no tiene sentido en el contexto”.
  
El punto en San Juan es que el mundo del tiempo en el que Cristo vino, no Le comprendió, esto es, no entendió su significación -ni los judíos ni los gentiles-. La declaración del Evangelista no tiene nada que ver con que las tinieblas no vencieron a Cristo. En un sentido, las tinieblas (ignorancia) del pueblo vencieron a la luz (su entendimiento del mensaje de Cristo), justo como la gente de hoy, en su oscuridad, no reconoce la relevancia de Cristo como el único por el cual hay salvación. Ni la pseudoiglesia ni su pretendido papa han comprendido este punto, engañados como están en la herejía ecumenista (sincretista) del Vaticano II. De nuevo es peligroso apoyarse incondicionalmente en las “traducciones”, particularmente cuando esas “traducciones” son modernas.

LA VIRGEN MARÍA APLASTÓ A LA DIOSA VENUS

Tomamos este artículo de ADELANTE LA FE, relativamente reciente, con motivo de que hoy, además de San Gerardo María de Mayela, se conmemora la Pureza de Santa María.

Estatua de la Inmaculada en la Basílica de los 26 Mártires del Japón (Nagasaki, Japón)
  
En el mundo antiguo grecorromano el culto a la diosa Afrodita o Venus estaba muy extendido. Sus estatuas desnudas o indecentes estaban muy presentes en muchas ciudades en la vía pública, singularmente en la propia Roma. Su imagen se veneraba en numerosos templos.
 
El culto a Venus era, en realidad, el culto a la propia impureza y a los instintos más bajos en una sociedad donde la condición femenina era muy dura. Un aspecto este, curiosamente olvidado por muchos historiadores modernos. En Roma, como antes en Grecia la forma más corriente de matrimonio era por compra y el repudio legal hacia la propia esposa por los motivos más nimios era una práctica habitual.
  
En el triste mundo occidental actual neopagano de principios del siglo XXI se nos explica una versión idealizada de la Antigüedad poniendo el acento precisamente en la libertad de costumbres sin barreras morales antes de la llegada de la “opresora” Iglesia y presentándolo como un interesante antecedente para nuestro mundo actual “postcristiano” y absolutamente relativista, donde presuntamente hemos alcanzado una gran “libertad”.
  
Se quiere pasar por alto deliberadamente el inmenso progreso moral y ético que supuso la llegada del Cristianismo para la sociedad y singularmente para la mujer. El Cristianismo instaura la idea del matrimonio por amor donde la mujer deja de ser poco más que una especie de esclava para convertirse en el pilar de la familia con la misma dignidad que el hombre. Se seguía el ejemplo de Nuestro Señor que siempre fue muy amable con las mujeres como se lee en los Evangelios.
  
La inmensa figura de la Santísima Virgen María se convirtió en ejemplo y modelo de virtudes. La mujer que por su amor hacia Dios, su abnegación y humildad fue coronada como Reina de Cielos y Tierra, Madre de Dios y madre nuestra. Mujeres virtuosas siguieron su ejemplo y fueron decisivas en la conversión de grandes santos como San Agustín entre otros. Grandes damas cristianas como Tabita, Domitila o Fabiola se hicieron famosas por sus obras de caridad con los pobres y necesitados.
  
María representaba además como es lógico un excelso ejemplo de castidad, pureza y limpieza de corazón que cautivó a la Humanidad. No solo a algunos espíritus selectos sino a las masas. Desde entonces durante muchos siglos fue modelo singular de pintores, escultores, artistas y poetas y se le dedicaron miles de templos e iglesias. Su excelso ejemplo conmovió a los seres humanos.
  
Las repulsivas diosas de la corrupción y el vicio fueron destronadas, arrojadas de sus templos y lanzadas al vertedero. Al cristianizarse el Imperio Romano sus templos fueron convertidos en iglesias y las imágenes de la Virgen María sustituyeron a las indignas diosas caídas como recordaba el erudito Joaquín Pérez Sanjulián hace un siglo.
  
Tengámoslo muy presente en esta época en que el renacido culto a Venus simbolizado hoy en día en la indecente publicidad, moda cine o música han extendido una triste capa de impureza en todas partes. La Santísima Virgen volverá a aplastar a Venus y al demonio tal y como está escrito. Ella es nuestro amparo y defensa.
  
Rafael María Molina.
Historiador.

SAN GERARDO MARÍA DE MAYELA, DISCÍPULO DE SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

  
San Gerardo Mayela es uno de los más extraordinarios taumaturgos del siglo XVIII. Nació el 6 de abril de 1726 en la pequeña ciudad de Muro Lucano, provincia de Potenza, en el reino de Nápoles. Su vida fue muy breve: vivió exactamente veintinueve años, seis meses y siete días, según su primer biógrafo, el padre Tannoia, que descontaría los días incompletos del nacimiento y de la muerte. Pero en tan poco tiempo este buen obrero de Dios levantó un grandioso edificio de santidad.
 
Su padre, Domingo Mayela, tenía una humilde sastrería de barrio que sacaba la casa adelante; la madre, Benita Galella, ayudaba trabajando en el campo las horas que le dejaban libre las faenas domésticas.
 
Gerardo fue a la escuela desde los siete años hasta los doce; por su aplicación y buen ejemplo era el preferido del maestro: la doctrina cristiana se la sabía perfectamente, casi antes de comenzar a ir a la escuela.
 
Cuando tenía doce años perdió a su padre; Benita se quedaba viuda con Gerardo y tres hijas. Había que trabajar para ayudar a la madre; por eso le sacó ésta de la escuela y le puso de aprendiz de sastre con el maestro Martín Pannuto, con vistas a que pudiera establecerse por sí mismo en la que fue sastrería de su padre.
 
Pannuto era bueno, pero tenía un oficial que era una cosa mala; mal encarado, brutote y de mala entraña. En cuanto se percató que el chiquillo era bueno, manso y que olía a beato se le revolvió la bilis: con cualquier motivo le injuriaba, le abofeteaba y hasta le golpeaba con la vara de medir. Con razón se lee en una lápida de mármol puesta encima de lo que fue sastrería de Pannuto: “Aquí estuvo el taller de Pannuto, del cual hizo Gerardo escuela de virtudes”.
   
Debió de estar hasta los quince años de aprendiz de Pannuto. A esa edad los milagros y las virtudes habían dado al muchacho fama de algo extraordinario: unos decían que era un santo; otros que era un loco. Como en tiempo de Cristo y... como siempre.
 
El primer milagro conocido es el que tuvo lugar varias veces en la pequeña iglesia de Capodigiano, dedicada a la Virgen de las Gracias.
 
No tendría Gerardo más de seis años: iba solito a rezar en aquella iglesita de las afueras; el Niño Jesús se bajaba de los brazos de su Madre y jugaba al escondite con el hijo de Benita: ¡cosas de niños! Luego, al despedirse, le daba un pan blanquísimo que puso en la pista a la madre y las hermanas para comprobar el hecho. Ahora la iglesia de Capodigiano es parroquia; la Virgen no es artística, pero tiene una gracia campesina propia del ambiente rural en que vive...
 
La afición de Gerardo a la oración, al ayuno, a la soledad y a los dolores de la pasión despertaron en él desde niño y cada día iban en aumento. La madre se desesperaba al ver que casi no comía y lo poco que tomaba lo mezclaba con hierbas amargas.
 
A los siete años, sin encomendarse a nadie más que a su amor a Jesús Sacramentado, se acercó a comulgar, pero el cura le puso mala cara y pasó de largo. Gerardo se quejó a Jesús y por la noche le dio la primera comunión nada menos que el arcángel San Miguel. La primera comunión oficial no la pudo hacer hasta los doce años, según costumbre de la época.
 
Cuando estuvo de aprendiz con Pannuto, el tiempo que no podía dar a la oración por el día lo daba por la noche. Era tío suyo el llavero de la catedral y se lo ganó para que le dejara las llaves, y se pasaba las noches enteras algunas veces. Allá oraba, se disciplinaba, cantaba y dormía; y hasta luchaba con los demonios que le querían asustar. Desde el sagrario le dijo Jesús: “¡Loquillo, loquillo!”. Gerardo le respondió: “Más loco eres Tú, que estás ahí encerrado por mi amor”.
 
Tuvo la santa obsesión de reproducir en su cuerpo los tormentos de la pasión: tomaba disciplinas de sangre, hacía que otros le azotaran y que le arrastraran los mozalbetes por las calles empedradas de Muro. Lo más difícil era que le crucificaran: pero también lo logró con motivo de representarse en la catedral el Viernes Santo cuadros vivos de la Pasión: a los verdugos les rogó que le ataran fuerte para que resultara más al natural.
 
Su ilusión era hacerse religioso; pero le rechazaban por su aspecto enfermizo, hasta los capuchinos, donde tenía cierta esperanza por ser provincial un hermano de su madre, fray Buenaventura de Muro.
 
A falta de convento aprovechó la oportunidad para ponerse a servir al obispo de Lacedonia, monseñor Albini, que era muy bueno, pero tenía un genio que no había quien resistiera en palacio más de dos meses. Gerardo, encantado, con tal de huir del mundo y tener una capilla con su Amigo encarcelado, como llamaba a Jesús Sacramentado. Y estuvo unos tres años, hasta la muerte de su señor. Fue célebre el milagro que hizo cuando, al ir a sacar agua del pozo público, se le cayó la llave de palacio dentro del pozo. Para que no se enfadara monseñor, descolgó a un Niño Jesús con la cuerda del pozo y el Niño le hizo limpio el mandado, subiendo del pozo con la llave en la mano: todavía se llama aquel pozo el Pozo de Gerardito.
 
Se puso otra vez a trabajar en varias partes y por fin pudo abrir la sastrería; pero los impuestos se la echaron abajo cuando la Real Cámara, con nuestro Carlos III, impuso un régimen implacable de tributación.
  
El año 1749 se le presentó ocasión de forcejear de nuevo por entrar en un convento: fue la misión de Muro predicada por 15 misioneros de los recientemente fundados por San Alfonso María de Ligorio, dirigidos por el venerable padre Pablo Cafaro. Gerardo se pegó a los misioneros con idea de ganárselos para que le admitieran; el padre Cafaro, austero y de voluntad férrea, le dió una rociada de negativas tajante. Avisada por él, la madre encerró a Gerardo el día de la marcha de los misioneros para que no se fuera con ellos; pero saltó por la ventana y los alcazó y logró su intento. Para quitárselo de encima lo mandó al convento de Deliceto el padre Cafaro, convencido de que no duraría una semana.
 
Pero se engañó. Creían que, como estaba siempre en oración o en éxtasis, no valdría para trabajar; pero trabajaba por cuatro. Lo cual no le impedía escalar las alturas de la contemplación y de todas las experiencias místicas.
 
Su obsesión de copiar la pasión de Cristo se hizo más impresionante: eran espantosas las disciplinas de sangre y la crucifixión, ayudado por los criados del convento, a los que convencía para que hicieran de verdugos diciéndoles que no le dolía, sino que sentía mucho gusto.
 
El teatro de estas escenas solía ser una gruta, o mejor una chabola, que todavía se conserva, aunque casi inaccesible, razón por la cual no puedo describirla en el interior, y que ya en el siglo XV sirvió para los mismos menesteres al Beato Félix Corsano.
 
A pesar de su altísima oración desempeñaba a la perfección todos los oficios, aunque la sastrería fue siempre su oficina propia. Sobre todo fue el recadista ideal que recorrió los pueblos sembrándolos de milagros, de ejemplos de santidad y de celo de apóstol.
 
Por amor a la obediencia adivinaba las órdenes o los deseos de sus superiores; la llevaba tan a la letra que había que andar con cuidado; un día en que un superior le dijo la expresión: “Ande y métase en un horno”, se metió en el horno del pan y se hubiera achicharrado allí si no le levantan la obediencia.
 
Simple lego como era se lo disputaban los párrocos, los conventos y los obispos para que fuera a arreglarles los asuntos de las almas. A veces iba con los misioneros ligorianos y confesaban éstos que hacía él con sus oraciones y con sus palabras y sus virtudes ­a veces con sus milagros­ más que todos los misioneros juntos. En los ejercicios que se predicaban en las residencias, Gerardo era un elemento decisivo; descubría con frecuencia las conciencias y no había pecador que se le resistiera. Fue una especialidad suya el enfervorizar los conventos de monjas, a veces bastante relajados, y ganar a muchas doncellas para esposas del Señor. Hay quien ha llamado a esta actividad de su celo su segunda vocación. En una ocasión llevó él mismo de una vez siete doncellas al convento. Con ocasión de sus salidas, para recados, para la postulación o para las misiones, a todas las jóvenes que podía las encaminaba a los conventos como medio para llevarlas a la perfección.
 
En mayo de 1754 fue víctima de una calumnia por parte de una joven; San Alfonso le llamó y, pareciéndole que la acusación presentaba indicios de verdadera, le impuso severos castigos; el más doloroso, privarle de la comunión. Hasta entonces había estado en residencia en Deliceto; con este vendaval de la calumnia fue de casa en casa sometido a encierro y vigilancia. Cuando, al mes y medio aproximadamente, apareció la verdad por retractación de los autores de la calumnia, le volvió a llamar San Alfonso y le preguntó con emoción: “¿Pero por qué no defendió su inocencia?”. Gerardo replicó con dulzura: “Es que la regla prohíbe excusarse cuando reprende el superior”. Aquella respuesta conmovió al santo fundador hasta las lágrimas y, entonces, más que por la fama de los milagros, comprendió que tenía un hermanito entre los suyos que era un santo de cuerpo entero.
 
Del paso por las casas en esta época dejó recuerdo indeleble por sus virtudes y por sus continuos éxtasis y milagros; fue célebre el que hizo en Nápoles metiéndose en el mar con capotto y todo, para traer hasta el puerto una barca de la mano, como a una criatura, cuando ya la daban por perdida en un galernazo imponente.
 
Su última residencia fue Materdómini, levantada en un alto sobre el pueblo de Caposele. Inmortalizó la portería con su caridad, que le valió el título de padre de los pobres, que le daban en toda la comarca. Entraba a saco por la despensa, la panadería y la cocina del convento; y cuando los encargados se iban a quejar al superior se encontraban con que había más abundancia que antes. Parecía que jugaba con Dios y su providencia a los milagros; así que el superior, padre Gaspar Caione, le dejó seguir los vuelos de su caridad. Delante de los pobres se extasió mientras un ciego tocaba la flauta y cantaba una letrilla piadosa. Todavía hoy se conmemora el milagro en la comida a los pobres en Materdómini, servida con frecuencia por algún prelado.
 
Murió víctima de la obediencia, saliendo a la postulación en pleno verano y con fiebre hética. Tuvo en un pueblo una hemoptisis y volvió a Materdómini deshecho; para morir. Esto era en la segunda mitad de agosto de 1755: el 16 de octubre entregó su alma a Dios. Su enfermedad fue una serie de prodigios; dieron entonces su más vivo resplandor sus grandes amores: la Pasión, la Eucaristía, la Santísima Virgen.
 
Después de su muerte siguió prodigando los milagros. Su sepulcro es un imán de peregrinaciones. La del año 1955, segundo centenario de su muerte, doy fe de que fue... una locura. Aun cuando la abundancia de milagros hacía esperar su pronta canonización, por circunstancias adversas no llegó hasta el año 1904.
 
Aunque sin tener una aprobación oficial, se le llama patrono de las madres; ya las primeras imágenes, luego de morir, llevaban la inscripción: Insígnis parturiéntium protéctor (Insigne protector en el trance de la maternidad).
 
Para terminar debo declarar que esta semblanza de San Gerardo está sacada de mi Vida de San Gerardo Mayela, documentada y crítica, publicada con motivo de los jubileos gerardinos de 1954 y 1955. Allí puede ver el lector la abundante bibliografía y los archivos consultados en Roma y Nápoles. Por no pasar los límites de esta semblanza, no traslado la nota bibliográfica y el detalle de los archivos consultados, además del abundante de su canonización, archivado en el Archivo de la Postulación de la Congregacion del Santísimo Redentor, en la Casa Generalicia de Roma. Pero por ahí puede deducir el lector que todo está basado en documentación auténtica y abundante, y que esta semblanza no es una Florecilla franciscana, aunque la figura del Santo es una tentación para pergeñarla.
 
Pero ya sabemos que los tiempos hipercríticos en que vivimos no están para ninguna clase de florecillas ni franciscanas ni ligorianas...
 
DIONISIO DE FELIPE, C. SS. R. En Año Cristiano, tomo III, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1966.
   
ORACIÓN
Oh Dios, que quisisteis atraer desde su juventud al beato Gerardo para hacerlo conforme a la imagen de vuestro Hijo Crucificado, haced, os lo pedimos, que al imitar sus ejemplos, reproduzcamos en nosotros este divino Modelo. Por J. C. N. S. Amén.

domingo, 15 de octubre de 2017

MISA DE SANTA TERESA DE JESÚS

Del Misal Romano de San Pío V -la Misa “Dilexísti” es la del Común de las Vírgenes, aunque con oraciones propias-. La Misa Votiva, que cuenta con Prefacio propio, es del Propio de España y la Orden Carmelita Descalza.
  
Die 15 Octobris
Sancta Terésiæ, Vírginis.
Duplex
  
Introitus. Ps. 44, 8. Dilexísti justítiam, et odísti iniquitátem: proptérea unxit te Deus, Deus tuus, óleo lætítiae præ consórtibus tuis. (T. P. Allelúja, allelúja.) Ps. ibid., 2. Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi. ℣. Glória Patri.
 
ORATIO
Exáudi nos, Deus, salutáris noster: ut, sicut de beátæ Terésiæ Vírginis tuæ festivitáte gaudémus; ita cœléstis ejus doctrínæ pábulo nutriámur, et piæ devotiónis erudiámur affectu. Per Dóminum.
  
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Coríntios.
2. Cor. 10, 17-18; 11, 1-2.
  
Fratres: Qui gloriátur, in Dómino gloriétur. Non enim, qui seípsum comméndat, ille probátus est; sed quem Deus comméndat. Útinam sustinerétis módicum quid insipiéntiæ meæ, sed et supportáte me: ǽmulor enim vos Dei æmulatióne. Despóndi enim vos uni viro vírginem castam exhibére Christo.
 
Graduale. Ps. 44, 15. Spécie tua et pulchritúdine tua inténde, próspere procéde et regna.
℣. Propter veritátem et mansuetúdinem et justítiam: et dedúcet te mirabíliter déxtera tua.
 
Allelúja, allelúja. ℣. Ibid., 15 et 16. Adducántur Regi Vírgines post eam: próximæ ejus afferéntur tibi in lætítia. Allelúja
 
Post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu sequenti, dicitur:
Tractus. Ps. 44, 11 et 12.
Audi, fília, et vide, et inclína aurem tuam: quia concupívit Rex spéciem tuam.
℣. Ibid., 13 et 10. Vultum tuum deprecabúntur omnes dívites plebis: fíliæ regum in honóre tuo.
℣. Ibid., 15-16. Adducéntur Regi Vírgines post eam: próximæ ejus afferéntur tibi.
℣. Afferéntur in lætítia et exsultatióne: adducántur in templum Regis.
   
Tempore autem Pascháli omittitur Graduale, et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja.
℣. Ps. 44, 15 et 16. Adducéntur Regi Vírgines post eam: próximæ ejus afferéntur tibi in lætítia. Allelúja.
℣. Ibid., 5. Spécie tua et pulchritúdine tua inténde, próspere procéde et regna. Allelúja.
 
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Matth. 25, 1-13.
   
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis parábolam hanc: Simile erit regnum cœlórum decem virgínibus: quæ, accipiéntes lámpades suas, exiérunt óbviam sponso et sponsæ. Quinque autem ex eis erant fátuæ, et quinque prudéntes: sed quinque fátuæ, accéptis lampádibus, non sumpsérunt óleum secum: prudéntes vero accepérunt óleum in vasis suis cum lampádibus. Horam autem faciénte sponso, dormitavérunt omnes et dormiérunt. Média autem nocte clamor factus est: Ecce, sponsus venit, exíte óbviam ei. Tunc surrexérunt omnes vírgines illæ, et ornavérunt lámpades suas. Fátuæ autem sapiéntibus dixérunt: Date nobis de óleo vestro: quia lámpades nostræ exstinguúntur. Respondérunt prudéntes, dicéntes: Ne forte non suffíciat nobis et vobis, ite pótius ad vendéntes, et émite vobis. Dum autem irent émere, venit sponsus: et quæ parátæ erant, intravérunt cum eo ad núptias, et clausa est jánua. Novíssime vero véniunt et réliquæ vírgines, dicéntes: Dómine, Dómine, apéri nobis. At ille respóndens, ait: Amen, dico vobis, néscio vos. Vigiláte ítaque, quia nescítis diem neque horam.
 
Offertorium. Ps. 44, 10. Fíliæ regum in honóre tuo, ástitit regína a dextris tuis in vestítu deauráto, circúmdata varietate. (T. P. Allelúja.)
  
SECRETA
Accépta tibi sit, Dómine, sacrátæ plebis oblátio pro tuórum honóre Sanctórum: quórum se méritis de tribulatióne percepísse cognóscit auxílium. Per Dóminum
  
Communio. Matth. 25, 4 et 6. Quinque prudéntes vírgines accepérunt óleum in vasis suis cum lampádibus: média autem nocte clamor factus est: Ecce, sponsus venit: exite óbviam Christo Dómino. (T. P. Allelúja.)
 
POSTCOMMUNIO
Satiásti, Dómine, famíliam tuam munéribus sacris: ejus, quǽsumus, semper interventióne nos réfove, cujus sollémnia celebrámus. Per Dóminum.
  
Infrascriptæ Missæ de Sancta Teresia, ex Proprium Diœcesibus Hispaniæ et Ordo Fratrum Discalceatorum Beatissimæ Mariæ Virginis de Monte Carmelo, dici possunt ut festivæ ubicumque, ad libitum sacerdotis, juxta rubricas. Similiter hujusmodi Missæ dici possunt etiam ut votivæ, nisi aliqua expresse excipiatur:
  
Die 15 Octobris
Sancta Terésiæ, Vírginis ac Matris Nostræ.
Altera Missa
 
Introitus. 3. Reg. 4, 29. Dedit ei Dóminus sapiéntiam, et prudéntiam multam nimis, et latitúdinem cordis, quasi arénam quæ est in líttore maris. (T. P. Allelúja, allelúja.) Ps. 97, 1. Cantáte Dómino cánticum novum: quóniam mirabília fecit. ℣. Glória Patri.
 
ORATIO
Exáudi nos, Deus, salutáris noster: ut, sicut de beátæ Terésiæ Vírginis tuæ et Matris Nostræ festivitáte gaudémus; ita cœléstis ejus doctrínæ pábulo nutriámur, et piæ devotiónis erudiámur affectu. Per Dóminum.
  
Léctio Libri Sapiéntiæ.
Sap. 7, 7-14.
  
Optávi, et datus est mihi sensus: et invocávi, et venit in me spíritus sapiéntiæ: et præpósui illam regnis et sédibus, et divítias nihil esse duxi in comparatióne illíus: nec comparávi illi lápidem pretiósum: quóniam omne aurum in comparatióne illíus arena est exígua, et tamquam lutum æstimábitur argéntum in conspéctu illíus. Super salútem et spéciem diléxi illam, et propósui pro luce habére illam: quóniam inexstinguíbile est lumen illíus. Venérunt autem mihi ómnia bona páriter cum illa, et innumerábilis honéstas per manus illíus, et lætátus sum in ómnibus: quóniam antecedébat me ista sapiéntia, et ignorábam, quóniam horum ómnium mater est. Quam sine fictióne dídici et sine invídia commúnico, et honestátem illíus non abscóndo. Infinítus enim thesáurus est homínibus: quo qui usi sunt, partícipes facti sunt amicítiæ Dei, propter disciplínæ dona commendáti.
 
Graduale. Eccli. 51, 24-25. Danti mihi sapiéntiam dabo glóriam: zeláta sum bonum, et non confúndar.
℣. Coluctáta est ánima mea in illa, et in faciéndo eam confirmáta sum.
 
Allelúja, allelúja. ℣. Ps. 118, 130. Declarátio sermónum tuórum, Dómine, illúminat: et intelléctum dat párvulis. Allelúja.
 
Post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu sequenti, dicitur:
Tractus. Isa. 54, 6, 8 et 11.
Ut muliérem derelíctam et mœréntem spíritu vocávit me Dóminus.
℣. Dixit: Abscóndi fáciem meam parumper a te, et in misericórdia sempitérna misértus sum tui.
℣. Paupércula tempestáte convúlsa, absque ulla consolatióne: in justítia fundáberis, et non timébis.
   
Tempore autem Pascháli omittitur Graduale, et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja.
℣. Apoc. 19, 19. Gaudeámus et demus glóriam ei: quia venérunt núptiæ Agni, et uxor ejus præparávit. Allelúja.
℣. Isa. 35, 2. Exsultávit lætabúnda et laudans: glória Líbani data est ei: decor Carméli et Saron. Allelúja.
 
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Matth. 11, 25-30.
   
In illo témpore: Respóndens Jesus, dixit: Confíteor tibi, Pater, Dómine cœli et terræ, quia abscondísti hæc a sapiéntibus et prudéntibus, et revelásti ea párvulis. Ita, Pater: quóniam sic fuit plácitum ante te. Ómnia mihi trádita sunt a Patre meo. Et nemo novit Fílium nisi Pater: neque Patrem quis novit nisi Fílius, et cui volúerit Fílius reveláre. Veníte ad me, omnes, qui laborátis et oneráti estis, et ego refíciam vos. Tóllite jugum meum super vos, et díscite a me, quia mitis sum et húmilis corde: et inveniétis réquiem animábus vestris. Jugum enim meum suave est et onus meum leve.
  
Dicitur Credo, per totam Octavam.
 
Offertorium. Jer. 20, 9. Factus est in corde meo quasi ignis exǽstuans, clausúsque in óssibus meis: et deféci, ferre non sústinens. (T. P. Allelúja.)
  
SECRETA
Majestáti tuæ, quaesumus, Dómine, beátæ Terésiæ précibus nostra sit accépta devótio: cui medullárum cordis ejus ita plácuit holocáustum. Per Dóminum.
  
Præfatio de Sancta Teresiæ
Vere dignum et justum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: per Christum Dóminum nostrum. Qui beátam Terésiam Sanctórum sciéntia ac divínæ caritátis ardóre muneráre: et Ángeli visióne, ígnito jáculo præcórdia ejus transverberántis, veheméntius inflammáre, eámque sibi spiritáli connúbio sociátam, data déxtera, significáre dignátus est. Quo caritátis incéndio, dum beátæ Terésiæ vita consúmitur, spíritus ejus colúmbæ specie egrédi visus, sublímen cœléstis glóriæ gradum conscéndit. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus cumque omni milítia cœléstis exércitus hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes:
  
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt cœli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
   
Communio. Ps. 88, 2. Misericórdias Dómini in ætérnum cantábo. (T. P. Allelúja.)
 
POSTCOMMUNIO
Súbdita tibi família, quam cœlésti pane satiásti, quǽsumus, Dómine Deus noster: ut, beátæ Terésiæ intercessióne et exémplo, misericórdias tuas váleat in ætérnum cantáre. Per eúmdem Dóminum.

sábado, 14 de octubre de 2017

QUEJA SOBRE EL MAL GOBIERNO

“EXCLAMAÇIÓN E QUERELLA DE LA GOBERNAÇIÓN” - “SÁTIRA SOBRE EL MAL GOBIERNO DE TOLEDO”
 
Quando Roma prosperava,
Quinto Fabio la regía
e Çipión guerreava
Tito Libio descrivía:
“Las donzellas e matronas
por la onra de su tierra
desguarnían sus personas
para sostener la guerra”.
 
En un pueblo donde moro
al nezio facen alcalde;
hierro preçian más que oro,
la plata danla de balde,
la paja guardan los tochos
e dexan perder los panes,
caçan con los aguilochos
cómense los gavilanes.
 
Queman los nuevos olivos,
guardan los espinos tuertos;
condenan a munchos bivos
quieren salvar a los muertos.
Los mejores valen menos:
¡mirad qué governaçión,
ser governados los buenos
por los que tales no son!
  
La fruta por el sabor
se conoçe su natío,
e por el governador
el governado navío.
Los cuerdos fuir devrían
de do locos mandan más,
que quando los çiegos guían,
¡guay de los que van detrás!
  
Que villa sin regidores
su triunfo será breve,
la casa sin moradores
muy prestamente se llueve.
De puercos que van sin canes
pocos matan las armadas,
las huestes sin capitanes
nunca son bien governadas
 
Los çapatos sin las suelas,
mal conservarán los pies;
sin las cuerdas las viyuelas
fazen el son que sabés.
El que da oro sin peso
más pierde de la fechura,
quien se guía por su seso,
no va lueñe de locura
 
En arroyo sin pescado,
yerro es pescar con çesta,
e por monte traqueado
trabajar con la ballesta.
Do no punen malefiçios
es gran locura bevir,
e do no son los serviçios
remunerados, servir.
 
Quanto más alto es el muro,
más fondo çimiento quiere;
de caer está seguro
aquel que nunca subiere.
Donde sobra la codiçia
todos los bienes falleçen;
en el pueblo sin justiçia
los que son justos padeçen.
 
La iglesia sin letrados
es palaçio sin paredes;
no toman grandes pescados
con las muy sotiles redes.
Los mançebos sin los viejos
es peligroso metal;
grandes fechos sin consejos
sienpre salieron a mal.
 
En el cavallo sin freno
va su dueño temeroso;
sin el governalle bueno
el barco va peligroso.
Sin secutores las leyes
maldita la pro que traen,
los reinos sin buenos reyes
sin adversarios se caen.
 
La mesa sin los manjares
no farta los conbidados;
sin vezinos los lugares
presto serán asolados.
La nao sin el patrón
no puede ser bien guiada;
do rigen por afiçión
es peligrosa morada.

Las ovejas sin pastor
destruyen las heredades;
religiosos sin mayor
grandes cometen maldades.
Las viñas sin viñaderos
lógranlas los caminantes;
las cortes sin cavalleros
son como manos sin guantes.
  
El golpe fará liviano
la mano sin el espada;
el espada sin la mano
no dará gran cuchillada.
Las gentes sin los caudillos
muy flacamente guerrean;
los capitanes senzillos
por sendos onbres pelean.
 
Es peligro navegar
en galea sin los remos,
mas mayor es conversar
con quien sigue los estremos.
Pues si la conversaçión
es con los tales dañosa,
por çierto la sojuçión
muncho será peligrosa.
  
Onbres d’armas sin ginetes
perezosa fazen guerra;
las carracas sin barquetes
mal se sirven de la tierra.
Los menudos sin mayores
son corredores sin salas;
los grandes sin los menores
como falcones sin alas.
 
Que bien como dan las flores
perfeçión a los frutales,
así los grandes señores
a los palaçios reales;
e los prinçipes derechos
luzen sobr’ellos sin falla,
bien como los ricos techos
sobre fermosa muralla.
 
Al tema quiero tornar
de la çibdad que nombré,
cuyo duró prosperar
cuanto bien regida fue,
pero después que reinaron
cobdiçias particulares,
sus grandezas se tornaron
en despoblados solares.
 
Todos los sabios dixeron
que las cosas mal regidas
quanto más alto subieron
mayores dieron caídas.
Por esta causa reçelo
que mi pueblo con sus calles
avrá de venir al suelo
por falta de governalles.
 
Diego Gómez Manrique

viernes, 13 de octubre de 2017

NUEVO ESCÁNDALO EN EL MACIELISMO: RECTOR DE SEMINARIO ADMITE TENER DOS HIJOS

Noticia publicada por Andrés Beltramo Álvarez en VATICAN INSIDER-LA STAMPA. Huelga reiterar que desde el punto de vista Católico, las órdenes realizadas con el rito montini-bugniniano son inválidas y nulas.
  
RECTOR DE LOS LEGIONARIOS DEJA EL SACERDOCIO TRAS CONFESAR TENER DOS HIJOS
  
Los Legionarios de Cristo están de nuevo en el ojo del huracán. Una vez más por la crisis de uno de sus miembros de conducción. Óscar Turrión, hasta hace pocas semanas rector del seminario “María Mater Ecclésiæ” de Roma, acaba de anunciar que deja el puesto y el sacerdocio tras confesar que es padre de dos hijos. La congregación expresó “profunda tristeza”, pero no es el primer caso. El antecedente de Thomas Williams y una inquietante similitud: cada uno de estos sacerdotes tuvo una “doble vida” por años.
  
Óscar Turrión
  
“Nunca pensé que tendría que ponerme a escribir palabras semejantes a éstas, pero a la vez, siempre he vivido con la certeza de que la verdad debía guiar mi vida a cualquier costo”. Con esas palabras inició Turrión (49 años, de Salamanca), una carta de despedida que salió a la luz este fin de semana. En ella, reveló haberse enamorado de una mujer conocida “en un país” hace mucho tiempo. Sostuvo que “ciertos hechos” de su congregación y de la Iglesia lo “desilusionaron” llevándolo a buscar “lo que más convenía” para su vida.
  
“Fue en ese período cuando entré en contacto de nuevo con esta mujer y poco a poco me fui enamorando. De esa relación nació primero un hijo y hace unos meses una hija”, explicó. Al mismo tiempo aclaró no haber usado dinero del seminario que dirigía para mantener a sus hijos, sino que “desde hace tres años apartaba los donativos que amigos míos me daban para mi uso personal”.
  
En 2014, cuando los Legionarios lo tomaron en cuenta para dirigir el seminario, revisaron su historial y lo convocaron para un coloquio. En esa ocasión él decidió callar su situación declarándose idóneo para el cargo y agradeciendo la confianza depositada en él. A partir de entonces, probablemente desde antes, él condujo una “doble vida” de formador de sacerdotes y de padre en las sombras.
 
Finalmente decidió confesar la noticia a sus superiores el pasado 27 de marzo, cuando ya se acercaba el fin de su primer trienio como rector. Pero sólo dijo que “acababa de tener una hija”. La noticia cayó como un balde de agua fría, una nueva crisis en ciernes. Fue entonces que la cúpula de la Legión solicitó al Vaticano el nombramiento de un sustituto, que inició su mandato en el mes de agosto.
   
En ese momento Turrión pidió permiso para vivir fuera de la comunidad, “reflexionar y orar”. Apenas el 5 de octubre último se conoció parte del resto de la historia: él ya era padre de otro hijo con la misma mujer, concebido “hace unos años”. Ahí “manifestó su intención de abandonar el ministerio sacerdotal y de solicitar la dispensa de las obligaciones contraídas con su ordenación”.
   
“Escribo estas líneas para poner la responsabilidad sólo en mí y en mis actos. No hago responsable a nadie más que a mí, quiero dejar claridad con este escrito, sincerarme y pedir perdón por el escándalo y oraciones. Nunca me he sentido más que nadie, y por eso ahora con mucha tranquilidad y humildad puedo sopesar mis actos y pedir perdón a Dios y a vosotros”, escribió el sacerdote, en su carta de despedida.
    
“Mi corazón se gira hacia los miles de personas que, a lo largo de mis años, he conocido, guiado y acompañado en sus virtudes y en sus caídas. Les pido perdón por hacerlas ahora a ellas conocedoras de mis miserias y caídas. Siempre me han abierto sus corazones y ahora me corresponde abrirles yo el mío: pido perdón por el mal ejemplo y el anti-testimonio que les he dado”, añadió.
  
Por su parte, la oficina de prensa de los Legionarios de Cristo emitió una prudente declaración en la cual se limitó a presentar una cronología de hechos y a declararse consciente “del impacto que el ejemplo negativo de un formador y rector tiene entre ellos y los demás fieles de la Iglesia”.
   
“Nos produce profunda tristeza que la historia reciente de nuestra congregación haya sido causa de enfriamiento espiritual para algunos. Estamos firmemente comprometidos en acompañar a nuestros hermanos en los momentos difíciles. Asimismo, reiteramos nuestro compromiso en el camino de renovación que seguimos recorriendo de la mano de la Iglesia”, apuntó la nota.
   
Así, tras un tiempo de aparente calma, la Legión de Cristo volvió a ser sacudida por una crisis que recuerda los años del escándalo vinculado a su fundador, Marcial Maciel Degollado. Culpable de abusos sexuales contra menores, de haber concebido varios hijos con mujeres además de consumo de drogas, manipulación y manejos discutibles, el clérigo mexicano terminó sus días entre el descrédito público, una sanción vaticana que nunca cumplió y la cercanía de sus más fieles colaboradores.
    
A su caso se sumaron otras crisis. Una de alto impacto fue protagonizada por Thomas Williams, uno de los más destacados legionarios de Cristo, de gran fama en Estados Unidos por su constante presencia en la televisión como columnista. En octubre de 2012, él anunció que dejaba el sacerdocio para cuidar del hijo, que procreó mucho tiempo antes, y de la madre, conocida crítica de arte en los ambientes romanos e hija de una ex embajadora estadounidense ante la Santa Sede.
    
Entonces generó enorme desconcierto la admisión, por parte de los superiores legionarios de la época, de que sabían la noticia desde muchos años antes. Aunque conocían los detalles, permitieron que el sacerdote continuase con sus múltiples responsabilidades e incluso que impartiese sus muy famosos cursos sobre teología moral, pese a su “doble vida”. Hoy por hoy, Williams es el referente en Roma del sitio web “Breitbart”, propiedad del ex consejero estratégico de Donald Trump, Stephen Bannon.